Entrevista a LaMataObras: la activista valenciana que lucha contra la turistificación
LaMataObras un proyecto que nació a raíz de una obra ilegal
Pregunta: ¿Cómo nació LaMataObras?
Respuesta: En agosto de 2023, la empresa Osito Hub comenzó a realizar obras en la terraza de mi casa, de la mano de un arquitecto. Se trataba de una zona comunitaria de uso privativo y, además, no contaban con licencia, ya que el Ayuntamiento se la había denegado. Llamamos a la policía, pero no sirvió de nada. También contacté con el Ayuntamiento, pero me dijeron que hasta septiembre no podían enviar una inspección. Es decir, tenían tiempo de sobra para terminar la obra.
Mientras tanto, la terraza donde tendía la ropa y por la que paseaban los gatos se iba convirtiendo en un agujero enorme. Nos estaban quitando una parte del edificio, poniendo en peligro a los vecinos y vecinas, y teníamos la sensación de que no podíamos hacer nada para evitarlo.
Al principio ni siquiera nos dijeron para qué era la obra. Llegaron a decirnos que sería una lavandería, pero escuchábamos a los obreros hablar entre ellos de dónde iría la cocina y dónde estarían las habitaciones. Todo apuntaba a que aquello iba a convertirse en una vivienda.
Entre la rabia y la impotencia, decidí empezar a buscar otras obras para avisar al Ayuntamiento y pedir que las investigara. Encontré varias que contaban con licencias que no se correspondían con el tipo de obra que realmente se estaba ejecutando. Pero yo sola no podía recorrer toda València, así que decidí abrir un perfil en Instagram.
Y entonces llegó la sorpresa: descubrí que toda aquella impotencia y preocupación no era solo mía. Había mucha más gente enfadada, preocupada y alarmada por la deriva que estaba tomando la ciudad y, especialmente, nuestros barrios.
No recuerdo exactamente de dónde salió el nombre de LaMataObras. Estaba tan nerviosa y confundida que no sé muy bien cómo surgió, pero el objetivo lo tenía claro: quería poner en evidencia las irregularidades y paralizar todas las obras que pudiera.
Lo que empezó como una forma de desahogo terminó convirtiéndose en un proyecto. Y, con el tiempo, en un colectivo formado por varias personas afectadas por la proliferación de viviendas turísticas.
P: ¿Cuál es tu propósito personal como influencer?
R: Mi objetivo es proporcionar herramientas legales para que las personas puedan evitar la implantación de alojamientos turísticos en sus edificios y, de esta manera, preservar la tranquilidad del vecindario y proteger el comercio local de los barrios.
Para conseguirlo, ofrecemos asesoramiento gratuito y personalizado, orientando a las personas afectadas sobre las vías legales que tienen a su alcance. Además, a través de nuestras redes sociales difundimos noticias e información relacionada con la turistificación, con el objetivo de facilitar el acceso a recursos y herramientas que permitan a la ciudadanía defender sus barrios.
El día a día de LaMataObras en Valencia
P: ¿Cómo es tu día a día en la ciudad?
R: Hace unos meses daba charlas todas las semanas en asociaciones o juntas de vecinos. Ahora me lo estoy tomando con más calma y he buscado bajar el ritmo. Suelo buscar noticias en prensa y compartirlas en las redes sociales.
Cada día dedico un rato a responder los mensajes de la gente y, cuando necesitan más información, no tengo problema en facilitarles mi número personal.
El resto del día lo dedico a ir al trabajo y a estar con mi familia, que me ayudan a desconectar de este proyecto.
P: ¿Cuáles son tus proyectos a largo plazo?
Para noviembre está prevista la publicación de mi primer ensayo con la editorial Bromera, titulado Manual d’Autodefensa contra la Turistificació. Es una mezcla entre mi profesión, el trabajo social, y mi experiencia personal.
Una auténtica joya: un manual que explica cómo evitar la implantación de alojamientos turísticos e incluso cómo deshacerse de aquellos que ya cuentan con licencia.
En él vuelco no solo la teoría, sino también la realidad práctica y todo aquello que no aparece en otras guías.
La visión del turismo en Valencia de LaMataObras
P: ¿Cómo crees que Valencia sería una ciudad más amable para los nativos y los foráneos?
R: Lo primero que necesitamos es que València sea declarada zona tensionada para poder controlar los precios de la vivienda. Y, en segundo lugar, que no se amplíen ni el aeropuerto ni el puerto.
Valencia no puede ser una ciudad amable con sus vecinos y vecinas si ni siquiera podemos vivir en ella. Para los turistas ya es una ciudad amable: vienen, la consumen y se van. Incluso podría decir que su experiencia como turistas sería más agradable si hubiera menos saturación y la ciudad pudiera seguir ofreciendo autenticidad.
Pero ahí están Benidorm o Magaluf para recordarnos que, en general, no buscan tanto la llamada «cultura mediterránea» como cambiar de lugar en el mapa: un decorado con sol en el que pasar sus vacaciones sin tener que modificar demasiado sus hábitos, incluida, por ejemplo, la gastronomía.
P: ¿Que solución propondrías para controlar a los turistas que se comportan de manera incívica?
R: Cuando viajamos nos sentimos más desinhibidos. Podemos ser personas supercorrectas en nuestras ciudades y al transformarnos en turistas cambiar nuestra personalidad o dar rienda suelta a lo que hemos estado reprimiendo todo el año. Estar de vacaciones se convierte en una especie de “todo vale” y cualquier consecuencia negativa- si es que la hay- se convierte en una anécdota más. Esto nos sucede a todos, acuérdate Mari Pili de aquel viaje que hiciste aquella vez…
Todo pasa por tomar conciencia, pero el sentido común es el menos común de los sentidos. Por otro lado, Me molesta muchísimo cuando se habla de turistas de primera y de segunda. Me parece de un clasismo asqueroso. Como si la gente con mayor poder adquisitivo no fuera maleducada o no hiciera subir los precios, incluso más que el turista medio.
Recomendaciones de LaMataObras para la ciudadanía
P: ¿Qué recomiendas a la ciudadanía que está apurada por los precios imposibles del mercado inmobiliario?
R: Yo soy muy fan de las cooperativas de vivienda en cesión de uso. Mi recomendación es que miren alternativas al mercado convencional.
Para todos aquellos que dicen que cualquiera haría lo mismo si tuviera un piso para alquilar (y para que haya un poquito de luz) decir que aun queda gente que alquila pisos a precios éticos, más de la que pensamos, lo que pasa que suelen tener la vivienda siempre alquilada, pero he tenido la fortuna de cruzarme a más de uno.
P: ¿Qué entidades que combaten la injusticia en Valencia destacarías?
R: La ciudadanía está más organizada de lo que nos pensamos, desde la PAH para casos de desahucios hasta el Sindicat d’Habitatge o el Sindicat de Llogateres de València para cualquier conflicto relacionado con la vivienda. Sin olvidar a las asociaciones de barrio hasta plataformas como Juntes per l’habitatge o València no está en Venda.
En todos los casos son gente que dedica su tiempo de manera altruista por un bien común, porque mientras la televisión habla de individualismo, las calles gritan colectividad.
P: ¿Qué mensaje les darías a los lectores de Revista La Lupa?
R: Desde Lamataobras tenemos la convicción de que no es turismofobia sino vecinofobia, porque parece que somos nosotros los que molestamos para que unos pocos hagan negocio con nuestros barrios, pero los vecinos y vecinas no vamos a permitir que nos expulsen para que se repartan la ciudad.
Somos muchos y no vamos a parar hasta conseguir una ciudad habitable y amable con su propia ciudadanía. Si te preocupa el tema de la vivienda y la turistificación, sigue en las redes sociales a los colectivos y asociaciones que hablan de ello porque te van a dar información para protegerte, denunciar y, cuando sea el momento, la fecha de la próxima manifestación.
